jueves, 31 de enero de 2008

Resistencia del campo mexicano .. en contra del presidente espurio por ponerse del lado de salinas en vez del pueblo

Decenas de miles de campesinos colmaron la plancha de la Constitución.






México, DF. Decenas de miles de campesinos, muchos de ellos a bordo de tractores, ocuparon hoy jueves el centro de la capital mexicana en una manifestación de protesta contra la liberalización del maíz marcada por el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).

La avanzada de la marcha, encabezada por decenas de tractores, llegó una hora después hasta el Zócalo, mientras que a las seis de la tarde todavía cientos de agricultores avanzaban por las avenidas desde distintos puntos.
Una fuente policial estimó la concurrencia entre 20 mil y 25 mil 000 personas, mientras que el secretario de Seguridad Pública de Distrito Federal, Joel Ortega, estimó que se ocupará la mitad del Zócalo, el cual tiene capacidad para 110 mil personas, porque en el espacio restante está instalada una exposición.
La movilización de los campesinos provenientes de diversos puntos del país fue la más masiva desde que el sector lanzó numerosas protestas a nivel nacional el 1 de enero, día en el que se eliminaron por completo los aranceles para el maíz, producto base en la alimentación de los mexicanos.

Con pancartas con la consigna “Sin maíz no hay país”, algunos en tractor, otros en autobús, los campesinos llegaron por las cinco carreteras que desembocan en la capital mexicana.
Algunos campesinos comenzaron su marcha desde su ciudades hacia la capital mexicana el 18 de enero, como es el caso del contingente de Ciudad Juárez, Chihuahua, frontera con Estados Unidos, ciudad ubicada mil 500 kilómetros al norte.
La secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México movilizó a mil 500 uniformados para contender la marcha, para la que se cerró la larga y estratégica avenida Reforma.
Desde la entrada en vigor del acuerdo en 1994, diversas organizaciones mexicanas de agricultores han denunciado las desigualdades que sufren frente a sus pares de Estados Unidos y Canadá, que se intensificaron conforme se acercaba la liberalización del maíz.
El gobierno de México, entre otras cosas, instó el 12 de enero a Estados Unidos a limitar los subsidios agrícolas.
La Confederación Nacional Campesina (CNC), la principal organización agraria de México (con 5 millones de afiliados), ha alertado sobre los efectos negativos de la apertura también de la leche y la caña de azúcar, y asegura que cada agricultor estadunidense recibe apoyos anuales por 20 mil dólares frente a los 700 dólares de sus colegas mexicanos.
Pero los productores mexicanos se quejan de que además de las desigualdades con sus colegas estadunidenses se enfrentan a una constante alza del diesel, fertilizantes y luz, componentes que según ellos representan 60 por ciento de sus costos de producción.
Sin embargo, los gobiernos de México, Canadá y Estados Unidos rechazan la posibilidad de reabrir las negociaciones en el capítulo agrícola del TLCAN, como reclaman los productores y partidos opositores mexicanos.

El ministro de Agricultura de Canadá, Gerry Ritz, dijo la semana pasada que su país, México y Estados Unidos no consideran oportuno reabrir el TLCAN porque están “racionalmente complacidos con la manera en la que está funcionando”.