sábado, 22 de marzo de 2008

AHI VAN las fotos Jovenes amlo cd obregon en el zocalo




Esperando el discurso deL presidente Legitimo de México desde las 2 de la tarde el evento empezo despues de las 5 pero ahi estuvimos temprano



todos A defender el petroleo !!



REpudio de la GEnte sobre el intento del espurio de calderon de privatizar el petroleo



Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, durante la ceremonia conmemorativa por el LXX aniversario de la Expropiación Petrolera, realizada en la Plaza de la Constitución Amigas y amigos: Agradezco a todos, a todas ustedes, ustedes su participación en esta importante asamblea ciudadana.



Agradezco de manera especial a Marcelo Ebrard, por estar aquí, con nosotros. Aquí estamos de nuevo, mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes, niñas y niños de todas las clases sociales y de todas las regiones del país. Como ustedes saben, a partir del fraude electoral nos propusimos la transformación de la vida pública de México. Desde entonces, hemos venido reiterando que los cambios que requiere el país no vendrán de arriba, de los potentados y usurpadores, sino de un movimiento popular, amplio, plural, organizado y capaz de abolir el régimen imperante de opresión, corrupción y privilegios; un movimiento que haga posible instaurar una nueva República, con una nueva economía, una nueva forma de hacer política y una nueva convivencia social más humana y más igualitaria.






En pocas palabras, tenemos la convicción de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, que sólo el pueblo puede salvar a la Nación. Y hoy, con esta idea por delante, estamos enfrentando el más grande de todos los desafíos que nos haya tocado vivir. Hoy, precisamente, que conmemoramos el 70 aniversario de la Expropiación Petrolera, como paradoja de la historia, llamamos a defender con inteligencia, valor y patriotismo, esta gran conquista del pueblo de México.

Ante la amenaza de privatizar la industria petrolera y abrirle la puerta de nuevo a las compañías extranjeras, hemos tomado la decisión, indeclinable, de impedir, con la organización y la movilización del pueblo, la consumación de esta desastrosa felonía.

¿Cuáles son nuestros argumentos para oponernos a la privatización de la industria petrolera? Tenemos razones fundamentales para rechazar la llamada reforma energética, lo explico: La primera razón es la defensa de nuestra soberanía nacional. Como sabemos, durante el porfiriato se otorgaron concesiones a compañías extranjeras para explotar el petróleo en nuestro territorio. Estas compañías no sólo dominaban en este ramo de la economía, sino que eran dueñas de grandes extensiones de tierras en donde se imponían de manera absoluta cometiendo graves abusos e injusticias. Uno de los logros más importantes de la Revolución Mexicana, fue que en el artículo 27 de la Constitución se estableció el principio de que a la nación le corresponde “el dominio directo de todos los recursos naturales”.

Y tratándose del petróleo se definió que “no se otorgarán concesiones ni contratos… y la nación llevará a cabo la explotación… en los términos que señale la ley reglamentaria respectiva”. A pesar de este ordenamiento constitucional, las presiones y amenazas de los gobiernos extranjeros impidieron, por más de veinte años, que se expidiera la ley reglamentaria del artículo 27. No pudo Carranza, no pudo Obregón, no pudo Calles. Inclusive, este último presidente, después de haber promulgado, en 1925, la Ley Petrolera que reglamentaba el artículo 27 Constitucional, tuvo que retractarse ante la evidencia de un plan de intervención militar de Estados Unidos para crear la República del Golfo de México. De modo que no fue nada sencillo hacer valer el dominio de nuestra nación sobre el petróleo. Para lograrlo se entrelazaron tres condiciones inmejorables: tuvimos la fortuna de contar con un Presidente popular, con sensibilidad política y, sobre todo, patriota, el General Lázaro Cárdenas del Río. Desde entonces no hemos tenido a un hombre público de esas dimensiones. También fue decisivo que en Estados Unidos gobernaba el presidente Franklin Delano Roosevelt, uno de los más grandes políticos del mundo, en el siglo XX. Durante su Presidencia, aplicó una política de buena vecindad con los países del continente americano. En ese entonces se reconoció la soberanía de Cuba y Panamá y ordenó la retirada militar estadounidense de Nicaragua y de Haití.

La autenticidad de su política de buena vecindad tuvo su mejor ejemplo en el respeto a la soberanía de nuestro país. En los días posteriores a la expropiación petrolera, en una carta el General Cárdenas lo reconoce así. Citó textualmente: Mi gobierno considera que la actitud asumida por los Estados Unidos de Norteamérica, en el caso de la expropiación de las compañías petroleras, viene a afirmar una vez más, la soberanía de los pueblos de este continente, que con tanto empeño ha venido sosteniendo el estadista del país más poderoso de América, el excelentísimo señor Presidente Roosevelt. Desde luego que también influyó el hecho que el 12 de marzo de 1938, unos días antes del Decreto Expropiatorio, Hitler invadía con sus tropas Austria, y la Segunda Guerra Mundial había estallado. Esta circunstancia político militar, hizo entender al gobierno norteamericano que era preferible la vía de la negociación y contar con un gobierno antifascista en su frontera sur, que el uso de la fuerza contra nuestro país. Así fue como se llevó a cabo la expropiación de 17 compañías extranjeras que se negaban a respetar el laudo a favor de los trabajadores y se hizo valer la soberanía nacional. Con esta histórica decisión política se alejó el riesgo de la subordinación del poder público a empresas particulares extranjeras. Desde entonces, quedó de manifiesto que no se puede permitir que ningún interés económico o entidad superior extranjera esté por encima del Estado mexicano. Y en esto radica el riesgo actual de volver a abrir la puerta a las compañías extranjeras, las cuales, como sabemos, se llegan a constituir en poderes reales que con la fuerza de sus gobiernos, tienden a subordinar los intereses del pueblo y de la nación. Es cosa de pensar que si perdemos la soberanía, como sueñan los entreguistas, será muy difícil, por razones geopolíticas, recuperar el dominio de la nación sobre nuestros recursos energéticos. ¿Cuánto faltaría entonces para dejar de ser un país y convertirnos en colonia? ¿A caso queremos que los gobernantes sean una burocracia al servicio de los intereses externos? ¿Cómo representarían, con dignidad, estos empleados al pueblo de México? La segunda razón por la que no aceptamos la privatización del petróleo, es que sería una violación infame a nuestra Constitución Política. Como es sabido, la intención de las cúpulas del PRI y del PAN es llevar a cabo la privatización del petróleo, mediante la reforma a la Ley Reglamentaria del artículo 27, para permitir la celebración de los llamados contratos riesgo, contratos de servicios múltiples y la asociación con empresas extranjeras. Todo lo cual es rotundamente inconstitucional. Cuando Don Jesús Reyes Heroles fue director de Pemex, en 1969 ó 1970, y esto lo debería de saber su hijo, actual director de ese organismo público, Don Jesús eliminó los llamados contratos riesgo que, como él mismo decía, lo cito textualmente: “contratos riesgo, para Petróleos Mexicanos, y de seguridad y beneficio para los extranjeros”. La tercera razón es que detrás de la privatización está el interés de un grupo para hacer negocios privados al amparo del poder público. En este caso específico, privatización es corrupción.

El 24 de febrero di a conocer cómo Juan Camilo Mouriño, actual secretario de Gobernación del gobierno usurpador, firmó contratos siendo funcionario público del sector energético, en beneficio de sus empresas familiares. Ante ello, este improvisado funcionario en asuntos de gobierno, que no de negocios, ha confesado que en efecto suscribió los contratos en cuestión, aunque de manera cínica alega que fueron éticos y legales. Lo cierto es que este funcionario armó toda una red de complicidades con personajes que ocupan puestos claves al interior de Pemex y en otras entidades del gobierno federal. Pero lo más grave de todo es la identidad de quien propicia este tipo de negocios turbios: el señor Felipe Calderón. Él es el principal promotor de las relaciones con las empresas extranjeras vinculadas al sector energético.

A las cinco de la tarde del próximo martes, convoca López Obrador a una asamblea informativa
en el Zócalo capitalino


Todos debemos estar muy alertas para actuar de inmediato. Tenemos la información –como aquí se ha dicho-- de que pretenden presentar dicha iniciativa el 25 de marzo, el martes próximo. Por eso yo también les convoco a que ese día celebremos, a las 5 de la tarde, una nueva asamblea informativa, en esta plaza pública. Con toda sinceridad, con todo el sentimiento, les digo que todos debemos de participar. Esto es lo más valioso, pero también lo mejor que tenemos, el apoyo de ustedes. Como decía el presidente Juárez: Con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Estoy consciente, sé que no es fácil para ustedes el que volvamos a reunirnos dentro de ocho días, pero vale la pena el sacrificio, el esfuerzo. Además, tenemos que estar bien organizados, comunicándonos y muchas veces no hay la manera de hacerlo con facilidad, se nos dificulta la comunicación. Ya estamos aquí, tomemos ya la decisión de regresar el martes próximo a las cinco de la tarde. Por eso, repito ahora que estamos juntos. Les pregunto, sé que van ustedes a responder, habiendo pensado primero, si estamos dispuestos a volvernos a congregar aquí el martes 25, a las cinco de la tarde: (La asamblea responde sí) Y si estamos decididos a participar en todas las movilizaciones que sean necesarias, hasta conjurar la amenaza de privatización de la industria petrolera: (La asamblea responde sí) Repito, levanten la mano van a estar aquí el martes próximo. (La gente levanta la mano) Les pido también que empecemos la comunicación, que invitemos a más gente, que se haga conciencia de que esta lucha va más allá de nosotros, es de todo el pueblo de México y para todo el pueblo de México. Aunque como decía José Martí, hay hombres, y yo agregaría mujeres, que resumen en sí el decoro de muchos hombres. Esta lucha es de esta generación, por nuestros hijos y por las generaciones futuras. El día de mañana no nos reclamen nuestros hijos que no supimos estar a la altura de las circunstancias. Que no nos digan que nos cruzamos de brazos cuando teníamos que estar de pié, defendiendo a la nación. No podemos entregar a las nuevas generaciones un país destruido. México y su pueblo merecen un mejor destino. Pongo el énfasis en que todas las acciones en contra de la privatización del petróleo se harán en el marco de la resistencia civil pacífica. Llamo a que nos organicemos bien. Que todas y todos ayudemos en la organización, esa es una palabra clave. Todos debemos ayudar a evitar la provocación y la violencia. Todos vamos a ayudar a evitar la provocación y la violencia. Lo que vamos a hacer para quienes actúen con extremismo, lo que vamos a hacer pacíficamente es noble, responsable y eficaz. Caer en la trampa de la violencia sería contraproducente, sería ayudar a nuestros adversarios.
Amigas y amigos:

Estamos viviendo momentos definitorios para la vida pública de México. El partido que nació en 1939, criticando la expropiación petrolera, ahora ese partido, el PAN, en una alianza vergonzosa con las cúpulas del Partido Revolucionario Institucional, pretende regresarnos al porfiriato y convertirnos en esclavos en nuestra propia tierra. Ya sabemos que se nos vendrán encima con sus campañas de desprestigio en los medios de comunicación. Nos llamarán alborotadores, violentos, intransigentes, dirán que queremos que le vaya mal al país y volverán a decir que somos un peligro para México. Pero no debemos preocuparnos por estos vulgares ataques. Actuemos con convicción, guiados por valores más elevados que nuestras propias aspiraciones personales. Incluso, no importa que al final nos desgastemos políticamente, si logramos mantener bajo el dominio de la nación nuestros recursos naturales. Así estaremos demostrando, una vez más, que no somos políticos tradicionales, sino mujeres y hombres libres, íntegros y congruentes, como lo merece y lo demanda nuestra gran nación.

¡Viva la Expropiación Petrolera!
¡Viva el General Lázaro Cárdenas del Río!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!


Gobierno Legitimo de México