domingo, 9 de marzo de 2008

EN LA PORTADA DE LA JORNADA: TOMALA EL CASO DE MOURIÑO

Abajo de la nota: sale la pelea de unos punks contra unos emos, por que luego no llegue a salir un prianista que diga , que violencia ve lo que provoca amlo, la nota de la foto es de otra cosa

LA jornada lo pone en 1era plana

Mouriño no será candidato en 2012, carece de cultura política; es “un pirrurris frívolo, ambicioso y ladrón”
Estoy seguro de que a Calderón no le gustaría que ganara Alejandro Encinas en el PRD

De materializarse la “acción concertada” entre las autoridades y empresas trasnacionales con el fin de apropiarse del petróleo, se arrastraría al país a una condición de mayor frustración, y “metería al pueblo de México a una situación de violencia”, considera Andrés Manuel López Obrador.
El político tabasqueño se da tiempo de diagnosticar que en su partido no habrá polarización insalvable tras la elección de nueva dirigencia nacional y mucho menos desbandada. Al preguntársele sí abandonará las filas del partido del sol azteca ante un probable triunfo de Jesús Ortega, replica de inmediato, “¡no, no, no creo que nadie se vaya!”. No obstante, advierte, en referencia al líder de Nueva Izquierda: “no se puede andar titubeando, no se deben permitir medias tintas, y mucho menos que el partido se convierta en partido palero”.
Durante el trayecto entre Tepic y el empobrecido municipio de Huajicori, López Obrador responde a la entrevista con este diario. Pausado, sin agobiarse por la intensidad de su labor diaria, sostiene la urgencia de emprender una auditoría técnico-administrativa al sector energético nacional.
–Una vez descubierto el intento de privatizar Petróleos Mexicanos (Pemex), ¿el gobierno federal aún sostendrá su afán de impulsar reformas constitucionales o a la legislación secundaria en materia energética?
–Debe verse esta privatización en el marco de la política económica que han venido aplicando en los últimos 25 años; detrás de esta política, independientemente del discurso, hay un afán de lucro, detrás de todo está la codicia, manifiesta en los negocios de las minorías de derecha.
“El propósito para apropiarse de un bien público es una falacia, porque no hay escasez de recursos, hay ingresos por concepto de petróleo; tenemos técnicos e ingenieros, geólogos con experiencia, y en el caso de que no se puedan armar pronto equipos de exploración y perforación con técnicos nacionales puede contratarse este tipo de trabajo, puede contratarse la tecnología, hay mercado, no es irremediable que tengamos que asociarnos con empresas extranjeras.”
–¿Qué personajes, desde el poder político promueven la desnacionalización?
–Quienes promueven esta privatización, y al mismo tiempo tienen compromisos con empresas trasnacionales, forman un grupo en el gobierno usurpador, en el que se encuentran (Felipe) Calderón, Juan Camilo Mouriño, César Nava, Alfredo Elías Ayub y Dionisio Pérez Jácome, hijo.
–¿A quién sirven estos funcionarios de los que usted habla?
–Ellos son empleados de las grandes trasnacionales y de los grandes traficantes de influencias del país; aunque no tienen el dinero de los grandes sí aspiran a eso. Se comportan como nuevos ricos. Quieren retornar al porfirismo, volver a esos tiempos, cuando había un Estado dentro de otro Estado.
“Esta (auditoría) deberá comprender los siguientes eslabones: el manejo presupuestal de los ingresos petroleros, y en particular de los excedentes que se obtuvieron durante el gobierno de Vicente Fox; conocerse todos los acuerdos que se han tomado en el sector energético para entregar concesiones, permisos, a empresas nacionales y multinacionales, en especial los contratos otorgados a las empresas extranjeras para la generación de energía eléctrica.
“A esto se sumaría la revisión de los Pidiregas (proyectos de inversión diferidos en el registro del gasto), deuda que se elevó de forma alarmante en los últimos ocho años. Y en el caso de la participación de Juan Camilo Mouriño en negocios privados al desempeñarse como legislador federal, debe llegarse al fondo, investigar la responsabilidad de Calderón, porque él era su jefe, y es un hecho que la familia Mouriño ayudó a Calderón, incluso él usaba el avión de esa familia en campaña. Deben conocerse todos los contratos, no sólo los otorgados por Pemex a la familia Mouriño, sino los contratos otorgados por la paraestatal a políticos panistas.”