domingo, 30 de marzo de 2008

La jornada publica : la corrupción sobre el asunto del petroleo en el sexenio de FOX y ahora de calderon


En 2006, último año del gobierno de Vicente Fox, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encabezada entonces por Francisco Gil Díaz, no transfirió 12 mil 826.2 millones de pesos al Fideicomiso del Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros (FEIP), creado en noviembre de 2000 para hacer frente ante abruptas caídas en los precios internacionales del crudo, incumpliendo con las disposiciones de la Ley Federal de Derechos, reveló la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Leer mas..


Castigo a autores del quebranto detectado a Pemex, exige AMLO

Al privatizar la paraestatal, Calderón se convertiría “en un empleado de las trasnacionales”

Andrés Manuel López Obrador exigió ayer al Congreso fincar cargos contra los responsables del presunto quebranto financiero por más de 655 millones de dólares que generó la transacción que hizo Petróleos Mexicanos (Pemex) para adquirir acciones del capital social de la trasnacional española Repsol YPF.
Al continuar su gira con los comités de defensa del petróleo en los estados de Hidalgo, Veracruz, Tlaxcala y Puebla, el “presidente legítimo” reveló que Felipe Calderón Hinojosa y Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los priístas en el Senado, acordaron presentar la próxima semana en esa cámara la iniciativa de reforma energética. “Ya pactaron, ya transaron, pero impediremos que se dé un madruguete a los mexicanos”, expuso en Veracruz.
Más tarde, en San Manuel, Tlaxcala, sostuvo que el dictamen de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que dio cuenta de la pérdida patrimonial de al menos 655 millones de dólares, que es la diferencia entre el precio de contratación de 2003 y 2004 –cuando Felipe Calderón era secretario de Energía y presidente del consejo de administración de Pemex– y en los títulos registrados en 2006, confirma que “la empresa favorita extranjera para la privatización de Pemex es Repsol”.
Este dictamen demuestra que “detrás del afán privatizador del petróleo está la ambición de un grupo encabezado por Calderón, (el secretario de Gobernación, Juan Camilo) Mouriño, Elías Ayub (director de la Comisión Federal de Electricidad) y otros que tienen vínculos con compañías extranjeras y quieren hacer negocio con lo ajeno, con lo que pertenece al pueblo de México”.
Horas antes, en Puebla, López Obrador criticó las supuestas alianzas de Mouriño Terrazo con petroleras extranjeras y las intenciones de Calderón de privatizar Pemex. En la reunión participaron representantes de la Convención Nacional Democrática, principalmente de la capital poblana, quienes abarrotaron el recinto del Sindicato Mexicano de Telefonistas, sitio del encuentro.
En Veracruz advirtió a sus simpatizantes que los gobiernos federal y estatales, tanto panistas como priístas, además de la derecha, intentarán infiltrar al movimiento en defensa del petróleo y conducirlo a acciones de violencia para descalificarlo, por lo que pidió a todos los mexicanos estar atentos e impedirlo y a movilizarse “con disciplina, responsabilidad y de forma pacífica”.
El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal dijo que a diferencia de lo que tenían acordado hace días, ahora tras el pacto Beltrones-Calderón, el Senado será la cámara de origen y desde allí los legisladores del Frente Amplio Progresista iniciarán también acciones de resistencia. La movilización civil en defensa del petróleo, agregó, rechazará toda simulación legaloide para privatizar la riqueza energética.
Explicó que al privatizar Pemex, el Presidente se convertiría “en un empleado de las trasnacionales”.
En Pachuca, Hidalgo, López Obrador se reunió con mil brigadistas ante quienes expuso cinco razones para oponerse a la privatización de Pemex, entre ellas, “porque privatizar es igual a corrupción”, porque ese energético en manos de la nación servirá para sacar adelante al país y porque esto significaría estabilidad social.
Hizo un llamado a los asistentes a sumarse a la resistencia civil pacífica, organizada y disciplinada para impedir que el grupo en el poder entregue una de las riquezas de México a empresas extranjeras.