domingo, 27 de julio de 2008

LA CAIDA DEL ESPURIO FELIPE CALDERON Y FARSA GUERRA CONTRA EL NARCO


Narcotráfico, desestabilización y guerra perdida

Información oficial da cuenta del estrepitoso fracaso de la lucha contra el narcotráfico, la principal oferta del calderonismo: 5 mil muertos –10 por ciento de ellos del Ejército Mexicano, la Marina o alguna de las corporaciones policiacas–; caída en las tasas de erradicación del cultivo de marihuana y amapola, e incapacidad para superar los niveles de incautación de la droga que se trasiega en México.
La DEA, inconforme con el desempeño de la Sedena en la erradicación de cultivos de enervantes.


Se avecina una movilización social que no podrá ser contenida por la administración calderonista, consideran sociólogos, politólogos, historiadores y luchadores sociales. Pobreza, despojo, desempleo y crisis de legitimidad del actual régimen, las causas. La respuesta de los gobiernos federal y estatales ha sido la criminalización de más de 60 movimientos sociales en los dos años recientes.



Se disparan las denuncias contra militares por violaciones a los derechos humanos. Durante el calderonismo se han presentado 634 quejas ante la CNDH contra efectivos militares por cometer 1 mil 373 violaciones a las garantías individuales. Los ciudadanos están subordinados a los intereses mercantiles de la elite gobernante, coinciden especialistas y organizaciones civiles.

En México, los representantes “populares” –como el presidente Felipe Calderón, considerado espurio por un amplio sector social– son inamovibles. Luego de emitir su voto, los ciudadanos carecen de mecanismos legales para incidir en las decisiones que toman sus gobernantes y legisladores, aun cuando éstas contravengan a la Constitución o el principio filosófico del Estado: el bien común.