viernes, 22 de agosto de 2008

EL jefe de Gobierno se LLevo la Cumbre..

Brevemente y comprometerse más allá del discurso, mientras el resto de los gobernadores
se pronunciaron largamente para concluir que los resultados de esta “cumbre” sobre el
tema de la inseguridad se verán hasta dentro de seis meses


Por YURIRIA RODRÍGUEZ CASTRO

El día de la “cumbre” sobre la
inseguridad fue el día de los
políticos, con sus largos y repetitivos
discursos, que recordaban
más un viejo informe de gobierno,
en el que buscaban dar muestras de
su oratoria.


Las voces que se escucharon
fueron las de Genaro García
Luna, primero, Roberto Campa Cifrián
segundo, en tercer lugar Guillermo
Ortiz Mayagoitia, cuyo discurso giró
en torno de palabras como “justicia
y legalidad”, “consagrada en nuestra
Constitución”, “velar por la justicia”,
entre otros lugares comunes.


Después habló Ruth Zavaleta, quien
fue la única que se refirió a Calderón
como “ciudadano presidente”, también
saludó a Eduardo Bours y de salida a
Ebrard, Carlos Navarrete y Javier González
Garza. Zavaleta llamó a “superar
rencores y actitudes revanchistas”, a
“actuar sin poses”.


Santiago Creel Miranda
saludó a todos, menos a Felipe
Calderón, y señaló que es importante
“señalar quién es responsable de
qué…”, luego dijo que “la confusión de
responsabilidades es tierra fértil de la
criminalidad”, también indicó que hay
que reconocer que el principal problema
es que la ley no se aplica.


Posteriormente
habló de la creación de una
instancia ciudadana, desvinculada de
los poderes, la cual informará periódicamente
al gobierno sobre el tema;
todo lo anterior parecía una calca de
la propuesta de Ebrard, lo dicho posteriormente
también, cuando habló de
“seguimiento y evaluación”.
Eduardo Bours, gobernador de
Sonora, saludó a todo lo que pudo y
luego dijo que en su estado ya llevan
tiempo trabajando sobre el tema, por
lo que se dedicó a hacer un recuento
cronológico de las acciones tomadas
en su gobierno; después vino el
turno de Fernando Martí, quien hizo
mención de la marcha contra la inseguridad
de hace cuatro años y se
preguntó sobre la muerte de su hijo:


“¿Quién será el culpable, ese engendro
maligno hijo de la impunidad o
todos nosotros?”; después destacó
que él hablaba por muchos “Fernandos”
que no habían tenido la oportunidad
de expresarse en un foro como
ese. Pero el púlpito de la derecha al
micrófono no sesó; María Elena Morera,
de México Unido contra la Delincuencia,
se desvivió en el “¡Ya basta!”
y solicitó acceso a los expedientes
ciudadanos.


Pero Marcelo Ebrard esperaba el final
para tomar la palabra y así lo hizo,
dando respuesta a la exigencia del
empresario:



“Alejandro Martí nos lanza un reto,
de que si no podemos renunciemos,
yo sí te acepto el reto”, le dijo e hizo
un silencio breve en su discurso.
Marcelo Ebrard fue el único que
ofreció su renuncia de no dar resultados
en contra de la inseguridad, ni
Calderón ni el resto de los gobernadores
lo hicieron.


El jefe de Gobierno
capitalino agregó finalmente: “Lo
digo porque estoy seguro de que lo
podemos hacer”, posteriormente y
de manera escueta habló sobre la necesidad
de trabajar con los jóvenes,
dar apoyos y becas para erradicar
el problema:


“Tenemos que adoptar
esta generación para lograr este propósito”,
comentó y finalmente señaló:
“El GDF se suma a este acuerdo con
toda su resolución”.



No hay que perder de vista que la
asistencia de Ebrard a esta “cumbre”
se dio en el contexto de la autorización
del libro de sexualidad que la
Secretaría de Educación Pública había
obstruido al gobierno del Distrito
Federal.


Los resolutivos de esta reunión entre
gobernadores con el fin de abatir
la inseguridad no se tendrán hasta
dentro de seis meses, tal parece que
la foto urgía a la derecha mexicana,
los resultados no. Ahí queda para el
recuerdo de un álbum imposible
.