sábado, 30 de agosto de 2008

LA VENDIDA DE LOS CHUCHOS LA ZAVALETA SE DESLINDA DE LO QUE DIJO

Ruth Zavaleta Salgado “es servil, irresponsable y no tiene noción de lo que es la política de Estado”


Respondieron diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Convergencia y del Trabajo (PT) a la denuncia emitida por la ex presidenta de la mesa directiva, quien aseguró que el primero de diciembre de 2006 legisladores del Frente Amplio Progresista introdujeron bombas molotov con objeto de impedir que Felipe Calderón asumiera la Presidencia.

La víspera, durante un encuentro con sus empleados en la Cámara de Diputados, quienes acudieron obligados a la presentación de un libro sobre fotografía, Zavaleta comentó entre risas que las bombas molotov fueron escondidas bajo colchones para evitar que las detectaran los perros entrenados por el Estado Mayor Presidencial.


La declaración fue objetada con dureza por legisladores de dichas bancadas, así como de la priísta, quienes exigieron a Zavaleta rectificar públicamente o aportar pruebas y datos.
Emilio Gamboa, líder de la bancada del tricolor en San Lázaro, replicó tras enterarse de que Zavaleta se desdijo: “Podemos tener diferencias, para eso es la Cámara de Diputados, para debatirlas, analizarlas, discutirlas, pero no a través de las armas, ni la violencia. Lo repruebo, qué bueno que no hay certeza, y ojalá no haya sido cierto”.


Con ironía, Valentina Batres replicó: “Se introdujeron al salón de sesiones los perros entrenados para detectar artefactos explosivos, ¡y no encontraron nada! No merece la pena abordar denuncias como ésa, que sólo pretenden atraer reflectores”.

Para entonces, Zavaleta, al ser cuestionada por reporteros sobre la denuncia, afirmó que se arrepentía de haberla hecho porque no le constaba que los artefactos se encontraran aquel día en el salón de plenos. “Eran rumores nada más… Fue un decir, y retiro lo dicho; no estuvo bien que lo dijera”.

–¿Mintió usted, diputada?
–No mentí, ya les contesté; retiro lo dicho… No me consta, no lo vi, y eran los rumores que había.
Su compañero de bancada Juan Guerra aseveró: “No es posible que existieran bombas molotov, porque se elaboran con gasolina, y ésta huele a distancia; no lo detectaron los perros, y eso no es posible, porque hasta lo hubieran olido los diputados”.



Para Alejandro Chanona, coordinador de la bancada de Convergencia, la actitud de Zavaleta es totalmente reprobable. “No puede como representante popular hacer comentarios que pongan en peligro a la Cámara de Diputados. Es tan lamentable que los legisladores nos veamos ante la sociedad como porros”.

Con dureza, Layda Sansores, consideró que Zavaleta “está obligada a aclarar ante la opinión pública esa falacia; nos demuestra que actúa con infantil ligereza, irresponsabilidad y servilismo; eso se entiende porque tiene su corazón en el PAN”.

Alberto Esteva, también de Convergencia, señaló que lo dicho por Zavaleta “sólo pretende tener efecto mediático.


Pero una vez más se confunde, porque su incapacidad manifiesta y escasísima visión de Estado la llevan a denostar a los diputados que se oponen al fraude electoral; Zavaleta no es más que una simple empleada del sistema”.

Para Emilio Ulloa Pérez, presidente de la Comisión de Cultura, las palabras de Zavaleta sólo confirman “su vergonzosa cercanía con un gobierno que, además de ilegal y espurio, la utiliza para afectar la imagen de nuestro partido. Que Zavaleta se deje de su bochornoso protagonismo