domingo, 31 de agosto de 2008

Obama: ganar no será fácil


Obama arremete contra McCain y promete bajar los impuestos

Obama ha lanzado también algunos de sus más duros ataques contra John McCain a pesar de su empeño por elevar en lo posible el tono de la campaña presidencial.


Según el ya candidato oficial de los demócratas, el senador por Arizona ha abandonado en esta campaña presidencial sus posiciones más o menos independientes para aferrarse «a la vieja y desacreditada filosofía republicana» y quedarse solo en «su cabezona negativa a terminar una guerra insensata como la de Irak. Con el agravante de que John McCain ha votado con George Bush un 90 por ciento de las veces... y yo no sé ustedes pero no estoy preparado para asumir un 10 por ciento de posibilidades de cambio.


Barack Obama ha aceptado con profunda gratitud y gran humildad la nominación presidencial del Partido Demócrata ante 84.000 seguidores congregados en un estadio de fútbol americano bajo la sensación de estar asistiendo a un momento genuinamente histórico. Dentro de una meteórica carrera política marcada por grandes discursos, el senador por Illinois dedicó su momento estelar en Denver a especificar los contenidos de sus promesas de cambio y presentar a su rival McCain como una continuación del presidente Bush.


Entre un deliberado paisaje de banderas americanas, para demostrar que el patriotismo no es un monopolio exclusivo de los republicanos, el candidato demócrata ha reiterado que la promesa del sueño americano se encuentra gravemente amenazada para las clases media y trabajadora, que Estados Unidos necesita un urgente giro sustancial y que «no es momento para planes pequeños». Según el senador por Illinois, somos mejores que los últimos ocho años, somos un mejor país del que tenemos ahora.


Barack Obama también ha retado directamente las credenciales que McCain, empezando por su heroico historial militar, disfruta en materia de seguridad nacional. El senador por Illinois se ha declarado más que preparado para «debatir quién tiene el temperamento y el juicio necesarios para servir como el próximo comandante en jefe de Estados Unidos». Según Obama, «a John McCaine le gusta decir que seguirá a Osama bin Laden hasta las puertas del infierno pero ni si quiera se ha molestado en ir hasta la cueva donde vive.

Sin abandonar su elocuencia inspiradora durante 44 minutos, Obama ha presentado en el gran punto y final de la convención de Denver un esbozo más detallado de sus planes y propuestas. Empezando con promesas de recortes de impuestos para las rentas más bajas, terminar responsablemente con la guerra de Irak y el compromiso de que Estados Unidos acabe -en un plazo de diez años y gracias a una masiva inversión en fuentes alternativas de energía- con todas las importaciones de petróleo procedentes de Oriente Medio