domingo, 9 de agosto de 2009

Nota dirigida al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y primer ministro de Canadá, Stephen Harper, con motivo de la Cumbre de América


Respetables mandatarios:

Aún es tiempo de corregir la falla de origen del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN): Este modelo fue concebido para beneficiar a las grandes empresas trasnacionales y no a los pueblos.

Desde luego, en 15 años de funcionamiento de este tratado, la peor parte la ha resentido nuestro país. En todo este periodo prácticamente no ha habido crecimiento económico; se dejó sin apoyo a las actividades productivas; se han perdido en el sector manufacturero el 15 por ciento de los empleos que había antes de 1994, se abandonó el campo, importamos la mitad de los alimentos que consumimos y nos convertimos en el país del mundo que más mano de obra exporta al extranjero.

En gran medida, por causa de esta absurda política, durante los 15 años del TLCAN , seis millones de mexicanos se han visto obligados a emigrar, arriesgándolo todo, padeciendo de discriminación y de violación de sus derechos humanos, para buscar algo que mitigue su hambre y su pobreza.

A pesar de todo ello, los gobiernos de los tres países no han hecho nada para construir acuerdos más eficaces, equitativos y justos en beneficio mutuo. Por el contrario, en 2005, se suscribió la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN), que sólo contempla acciones de carácter militar cuando lo que realmente se requiere es la cooperación para el desarrollo de nuestros pueblos.

Es increíble que se pretenda enfrentar la cuestión migratoria y los problemas de inseguridad y de violencia sólo con medidas coercitivas, sin entender que estos problemas tienen como causa fundamental la falta de crecimiento económico, el desempleo y la crisis de bienestar de nuestro país.

Por todo lo anterior, los exhortamos de manera respetuosa a revisar los términos de nuestras relaciones pensando en la cooperación para el desarrollo, en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestros pueblos, en la protección de los derechos humanos y del medio ambiente y reconociendo que la seguridad y la paz son fruto de la justicia

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
PRESIDENTE LEGÍTIMO DE MÉXICO.