jueves, 24 de septiembre de 2009

EL IMPERIO ACEPTA YA que estan detras del golpe y que no van hacer nada... LULA, Chavez, Evo y toda latinoamerica reprueban el golpe de estado

Movilización. Protesta contra la expulsión de Zelaya con una bandera de Honduras, ayer, fuera de las oficinas de las Naciones Unidas en Tegucigalpa. (AFP)

WASHINGTON (AP) — Un estudio elaborado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos halló que la destitución de Manuel Zelaya de la presidencia de Honduras fue legal y apegada a la Constitución.

El informe, divulgado por el congresista republicano Aaron Schock, sin embargo también sostiene que la expulsión de Zelaya del país no fue constitucional.

"En resumen, uno de los fundamentos de la comunidad mundial es el respeto a las leyes internacionales", dijo Schock en un comunicado. "El Servicio de Investigaciones del Congreso, una agencia apolítica, concluyó que la destitución del ex presidente Zelaya fue constitucional y debemos respetar ese hallazgo. Es inaceptable que nuestro gobierno trate de obligar a Honduras a violar su propia constitución al cortarle la ayuda extranjera".

Schock recomendó reanudar la asistencia estadounidense e internacional a Honduras, reanudar las visas de funcionarios hondureños, cooperar con el gobierno hondureño al enviar observadores para las elecciones de noviembre, y reconocer la legitimidad de tales comicios si se celebran de manera justa e imparcial.


El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que sin voluntad política el mundo será testigo de otros golpes de Estado como el de Honduras.

Declaró también que es preciso que el presidente depuesto de Honduras, José Manuel Zelaya, quien desde el lunes se encuentra en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, sea reinstalado de inmediato en su puesto.

Asimismo, Lula expresó que la comunidad internacional debe "mantenerse alerta para asegurar la inviolabilidad de la misión diplomática de Brasil en Honduras".
Señaló que a menos que haya voluntad política en el mundo, medidas contraproducentes como el embargo de Estados Unidos a Cuba persistirán.