lunes, 16 de noviembre de 2009

El castigo de los jóvenes

Según el INEGI, en 2009 hay 2.1 millones de mexicanos que tienen 15 años. 55.9% son pobres. 18% trabaja. 74.6% viven en zonas urbanas.

Ergo, en 2012 muchos de esos jóvenes tendrán 18 años y podrán votar.

Teniendo el poder del voto, estos jóvenes podrán castigar a quienes los agredieron este año por parte del PAN y del PRI.

Entre las agresiones que sufrieron los jóvenes se encuentran:

1. El impuesto a telecomunicaciones, que sube los precios de el celular y del café internet.

2. Aumento al IVA y a gasolinas, que sube los precios de todo lo que compren y del transporte.

3. Aumento al ISR, que reduce el dinero de sus padres en 2010, dificultando el poderles dar casa, comida, ropa, escuela y entretenimiento.

A esos agravios se le debe añadir el incremento al desempleo que seguirá creciendo con el paquete económico aprobado por el PAN y el PRI—y no lo digo yo; lo dicen los empresarios.

Sí: en una de esas los padres de muchos de estos jóvenes se quedarán sin empleo. ¿Y qué van a hacer entonces si sus padres ya no tiene dinero ni para comer? En muchos casos, tendrán que dejar la escuela y ponerse a trabajar de lo que sea para poder sobrevivir.

PERO, como ya lo dijimos, al cerrarse aún más las fuentes de empleo, no les quedará otra más que la informalidad, el subempleo, o de plano el crimen organizado.

De pilón, el PAN y el PRI pretenden reducir presupuesto adicional a la educación. Según La Jornada, este recorte sería de 7 mi 348 millones de pesos.

Pero, como dije al principio, los jóvenes podrán castigar a quienes les hicieron esto: el PAN y el PRI junto con sus aliados del PVEM y el PANAL, partidos que también aprobaron todo lo que aprobó el PAN y el PRI.

El castigo es muy sencillo: apoyar y votar por los que se opusieron a las agresiones que aprobaron el PAN y el PRI. Quien más se opuso fue Andrés Manuel López Obrador y los partidos que lo apoyan: PT, Convergencia y PRD.

Al no votar por el PAN y el PRI, el resultado es que se quedan sin dinero para operar como partidos y se quedan sin el control del presupuesto federal. Denles entonces una probadita de lo que se siente no tener recursos sacándolos del poder.

Y créanme; la mitad de 2.1 millones de votos por un partido puede hacer la diferencia en una elección. Lo peor que pueden hacer es anular o abstenrse.


PD: En vez de mandar emails histéricos diciendo “¡DESPIERTEN, MEXICANOS! ¿¿Cuando van a despertar??”, mejor reenvíen esta columna por email a todos los jóvenes que conozcan y díganles en buen plan “¿Oye, cómo ves esto?”. No traten de forzar las cosas. El convencimiento funciona mejor cuando se hace con calma y con buen humor.