martes, 3 de noviembre de 2009

El premio Nobel portugués presentó en Madrid su novela más reciente, Cain El escritor José Saramago

TRAE ENOJADA ALA DERECHA CORRUPTA DE EUROPA..
Y AL CLERO


“Yo no escribo para agradar ni para desagradar. Yo escribo para desasosegar. Algo que me gustaría haber inventado, pero que ya lo inventó Fernando Pessoa, El libro del desasosiego. Pues a mí me gustaría que todos mis libros fuesen considerados libros para el desasosiego.”

Saramago consideró que vivimos un momento delicado por el “aborregamiento” que prevalece en la sociedad actual y que llega a extremos “inconcebibles” como mantener en el poder a un personaje como Silvio Berlusconi, quien encarna en su persona y en su administración el resurgimiento del fascismo.

“La Iglesia es como los perros de Pavlov, que cuando recibían un estímulo inmediatamente corrían, reaccionaban.”

Entonces recordó cómo en los tiempos de la Inquisición no era sorprendente que un inquisidor que acababa de quemar a una bruja o a un homosexual –“a un comunista no, porque entonces no los tenían”– se iba a su casa, se sentaba en su sillón y se ponía a leer las poesías de San Francisco de Asís.

“Es una paradoja que un hombre con las manos manchadas de sangre se ponga a leer un poema que expresa un lenguaje universal, como el poema del Hermano lobo. Y encontré en mi cabeza una respuesta: el hombre es así, no puede llamar hermana a la oveja porque la oveja está ahí para ser comida”, dijo.

Pero el libro, como él dice, pretende únicamente abrir un debate sobre el dogma, las ideas unidimensionales, el status quo y la violencia que nos carcome a diario como civilización.