martes, 1 de diciembre de 2009

Juanito y el Teletón

1. En Iztapalapa nadie votó por “Juanito”, alias Rafael Acosta. Claramente, desde que Andrés Manuel López Obrador propuso la estrategia, la gente decidió apoyar a Clara Brugada por la vía de marcar en la boleta comicial el nombre del ahora famoso títere del PAN y de algunos medios de comunicación.

2. López Obrador probó con lo anterior tener un enorme poder de convocatoria. El día en que todo eso sucedió estuve con Andrés Manuel en Iztapalapa y lo acompañé varias veces después. La victoria de Brugada, que “Juanito” prestando su nombre hizo posible, se dio porque intervinieron muchas personas del movimiento de resistencia que dieron a conocer el proyecto entre los iztapalapenses.

3. La culpa de todo el enredo la tuvo el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que, a la mala, quitó a Brugada la candidatura del PRD para favorecer a la corriente de los chuchos. Eso ocurrió por la intervención de Los Pinos y del poderoso senador priista Manlio Fabio Beltrones, que de ese modo querían restarle fuerza a López Obrador.

4. Después de la victoria de Brugada, que no de “Juanito”, los medios más cercanos al gobierno enloquecieron a Rafael Acosta a base de entrevistarlo numerosas veces al día. Ya completamente enloquecido, “Juanito” fue presa fácil de los maniobreros del PAN del Distrito Federal.

5. Ahora “Juanito”, claramente manipulado por el PAN y por los medios al servicio del poder, está provocando una situación de ingobernabilidad en Iztapalapa. La Asamblea Legislativa e inclusive el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, tendrán que resolver el problema antes de que estalle. Confío en que lo harán.

6. Ya en los medios, convencidos de que “Juanito” no tiene mucho futuro como delegado de Iztapalapa, los comentaristas más identificados con el gobierno panista se conforman con que Ebrard, con habilidad, logre la destitución de Rafael Acosta, pero que no deje en su lugar a Clara Brugada, sino a un “tercero en discordia” más cercano al jefe de Gobierno que a López Obrador.

7. Esa sería grilla barata que no dejaría satisfecha a la gente de Iztapalapa, que claramente votó por Brugada. Si la población se siente traicionada por un arreglo en la cúpula, se alejará de Ebrard. Y se alejará también de Brugada si esta acepta cualquier pacto que no sea la voz de los iztapalapenses expresada con fuerza en las urnas el pasado verano.

8. En Iztapalapa la única salida es el gobierno de Clara Brugada. Cuando decida pronunciarse, es lo que deberá decir López Obrador.

9. En otro tema, el Teletón es una farsa no tanto porque los donativos se deduzcan de impuestos ni por la calidad de los centros de rehabilitación de niños que construye.

10. El Teletón es una farsa porque monopoliza la filantropía (deja sin dinero a muchas instituciones asistenciales que hacen muy buen trabajo), porque sirve de pretexto al gobierno para no cumplir con su responsabilidad de atender a las personas con problemas físicos y porque simple y sencillamente es un show montado para justificar la existencia de una gigantesca televisora que en cualquier país desarrollado ya haría sido partida en cuatro empresas privadas operadas por cuatro grupos empresariales distintos.