lunes, 14 de junio de 2010

German Larrea manda a sus achichincles para reprimir a los mineros de cananea



"No abriremos ya ninguna mesa de negociación": GM



"Lo mejor y más saludable ahora, es no tener sindicato": GM

Cananea.- A los hombres de Germán Larrea Mota Velazco les tomó poco más de tres horas mostrar a unos 60 reporteros el “enorme daño que nos han hecho” en casi tres años de huelga. El ingeniero Isaac López Arzola, es un chihuahuense que lleva catorce años en Cananea y que hoy está al frente de "la min...

"La mina nos la dejaron destrozada", repite y repite solo para estrellarse con la réplica de los reporteros más aguzados:
"Ingeniero, no estará usted exagerando". El silencio, invariable, es la muda respuesta.
Pero Issac López Arzola repite esa y otras frases que por el orden y la disciplina con que lo hace, no queda sino bajo la sospecha de que se trata de un bien estudiado montaje.
"Los destrozos y el saqueo nos han dejado perdidas por 114 millones de dólares, ya verán cuando recorramos las diferentes áreas, ya verán", advierte cual mago que se prepara para ofrecer a un público incrédulo su truco predilecto.

La joya de la corona de los destrozos
Empieza a caer la tarde y aún no llegamos al sitio donde, para el anfitrión, se encuentra “la joya de la corona larraeísta” de los destrozos y el vandalismo ocasionado, presuntamente, por los huelguistas que este domingo ni de chiste asomaron la cabeza.
Es parte de la tregua, dice un colega.
Por la veredas y caminos de un suelo agotado luego de más de 100 años de explotación, llegamos por la puerta 5 a la zona de la presa de los jales, donde se encuentra el vital sistema de agua.
El sitio luce desolado: destrozos por todos lados. Aparatos que, sin ser expertos, sin duda datan de la época de la segunda guerra mundial.
“Aquí hubo saqueo que nos costará 31 millones de dólares”, afirma el ingeniero López Arzola.
Los auxiliares-vigilantes empiezan a recoger los casos, chalecos y lentes de protección que en la víspera había repartido en la puerta 2. El director operativo de la mina habla ante los reporteros.
Cuántas terceras (empresas contratistas) están trabajando en la mina, pregunta el director de Dossier. El funcionario responde:
“Cuarenta empresas y van a venir cincuenta o sesenta más”.
En la primera etapa van a trabajar con terceras, repregunta el jefe de Dossier.
“Va a llegar el momento en que el personal sea nuestro”.
Pero en la primera etapa será solo con personal de terceras, vuelve a la carga el reportero.
La respuesta es afirmativa y, sin provocación alguna, don Isaac López Arzola, voluntariamente confiesa:
“Lo mejor, lo más saludable ahora, es no tener sindicato”.